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UD La Mosca 5-5 Vélez FC: “Caminando sobre la cola del tigre” 

Y es que eso es lo que hizo el Tercera Cadete el pasado domingo ante el conjunto veleño, casi dejar escapar los tres puntos del Alejandro Martín en un partido en el que se puso dos veces por delante y en el que se dejó remontar otras tantas, aunque logró amarrar el empate gracias a un gol salvador de Curro en el 95.

Los chicos de Emilio siguieron el guión de los partidos de casa, con mucho empuje desde el principio, subiendo la línea de presión y tratando de imponer su juego desde el pitido del árbitro. Fruto de ese empuje, llegó el 1-0 para los locales. Dani Morales demostró ser el más listo de la clase y le comió la tostada al lateral zurdo, hizo la del funambulista caminando sobre la línea de fondo y la puso atrás para que Curro fusilase al guardameta y abriese el marcador.

Pero Vélez no estaba dispuesto a tirar el partido y aprovechó diez minutos de desconexión mental de los ‘moscovitas’ para meter nada más y nada menos que tres goles; el primero tras un pelotazo que envenenó el viento y en el que el delantero fue más listo que nuestra zaga, el segundo tras aprovechar un mal rechace de Bujalance, que se desquitó parando un penalti minutos después, y el tercero merced a un gol olímpico. En un abrir y cerrar de ojos, el partido pasó de 1-0 a 1-3.

Los locales, conscientes de que la remontada pasaba por recortar distancias antes del descanso apretaron en el último cuarto de hora y encerraron a los veleños en su campo. Un saque de banda de Juan fue peinado en el primer palo por Ternero y rematado por Pablo Martínez en el punto de penalti, 2-3. Dos minutos después, pudo llegar el empate, pero la vaselina, de nuevo de Pablo, se estrelló contra el palo.

Tras el descanso, era fundamental para la remontada marcar en los primeros quince minutos. Esa fue la consigna que les dio Emilio en los vestuarios y que sus muchachos interpretaron a la perfección. Una buena maniobra de Ternero en banda izquierda terminó con un centro al área y que enganchó a la perfección José Marcos para poner el 3-3 en el marcador. Quedaba media hora y el partido volvía a empezar, pero con la inercia positiva del que viene remando desde atrás y llega a su objetivo.

Objetivo al que se llegó a quince minutos del final, cuando un nuevo saque de banda de Juan terminó en los pies de Curro, que fusiló al guardameta y culminaba la remontada. Parecía que el trabajo estaba hecho, pero no, el fútbol no funciona así. Un minuto después, una cabalgada de un jugador veleño terminó con un zurdazo inapelable ante el que nada pudo hacer Hugo, 4-4. Cinco minutos después, un fallo de la defensa en bloque permitía a un delantero visitante plantarse solo ante nuestro cancerbero, que, aunque tocó el balón, nada pudo hacer para impedir el 4-5. Otra vez a remar, otra vez a pelear, otra vez a apretar los dientes.

Pero en el fútbol, tocar a rebato también vale. Irte con todo arriba siendo conscientes de que poco importa un 4-6 si puedes lograr un 5-5. Eso hicieron los nuestros y a fe que se cumplió. Cuando ya se habían consumido tres de los cinco minutos del descuento, Luis Sanz comenzó una cabalgada que de casi cuarenta metros para poner un pase a la delantera. La defensa lo rechazó, pero el balón le dio en la barriga a Pablo Martínez y le cayó a Curro, que clavó un derechazo en la base del palo para llevar la alegría a las gradas del Alejandro Martín.

No hubo tiempo para más ni corazón que lo resistiese. Pero esperamos que los nuestros hayan aprendido que cuando caminas sobre la cola del tigre… se puede revolver.

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