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Crónica UDLM 2ª Infantil vs UD San Pedro: Lo que el viento nos dejó

Agónica victoria moscovita, sexta consecutiva, gracias a una  doble remontada en el marcador que culminó con el gol de Luciano en los últimos minutos, que consolida al equipo de De la Plana y Lozano en la tabla como pujante alternativa de cara a afrontar los duelos directos en lo más alto de la tabla desde la próxima jornada frente al Estepona. 

Ochenta años tiene el clásico cinematográfico americano y ochenta son los minutos reglamentarios. En la larga trama de la película, se pasa del drama a la superación.

En el Alejandro Martín se esperaba una comedia, seguir la saga de las sonrisas de partidos anteriores, pero hasta el final no se pudo suspirar y sonreír de puro alivio. 

El fuerte viento no se llevó nada: más bien, dejó tres puntos en casa que llegaron por la inercia positiva del equipo, por el rebufo de confianza y empuje que te otorgan las dinámicas ganadoras. 

Al igual que cuando en octubre y noviembre era difícil explicar o justificar los resultados negativos sin ser peores que los rivales, conseguir ahora los tres puntos a pesar de que el rival diera tan buena imagen y un trato de balón loable, tiene las mismas respuestas.

Gana el que marca más goles, no el que juega mejor o más bonito.  

Desde el minuto 3, hubo que ponerse frente al fuerte viento que soplaba y al marcador adverso. Ambas cosas condicionaron el resto del partido y el guión previsto por los entrenadores locales posiblemente se alteraba nada más empezar el duelo. Lejos quedaba el 1-5 de la primera vuelta. 

Aire en contra

El soplo de aire fresco de la segunda parte frente al Benamiel se cortó de raíz con la volea de Óscar Escobar, el 10 sampedreño, que emulando a Fran, voleó desde el frontal a la escuadra un despeje de córner. 

Es la cuarta vez de los últimos seis partidos en casa en que el equipo comienza perdiendo. 

Ese golpe asentó a los visitantes en el verde para el resto del partido. Crearon cortavientos al centro del campo moscovita, que no logró estar tan inspirado como la semana anterior, buen criterio de asociación en tres cuartos de campo local, descaro en el uno contra uno y lucha valiente en los balones divididos, a pesar de ser un equipo físicamente más liviano que el blanquiverde.

Pero la veleta no paraba de girar. El once local intentaba generar peligro por banda derecha. De allí surgió una porfía que ganó Nene y tras un par de regates, cruzó con su izquierda un tiro que pegó en el palo. 

Eran rachas de aire a favor, alientos impulsivos que reaccionaban a la imposibilidad de poder tener el control del partido, que era rojinegro, que salvo un uno contra uno del siete visitante que se durmió ante Álvaro, tampoco se tradujo en ocasiones múltiples. 

Estela correcta

Una vez más, el aire de la segunda parte era distinto: no mejoró especialmente la asociación en el juego, puesto que había poca precisión en los pases y algo de ansiedad y precipitación, pero funcionó el juego directo, principalmente desde los pies de Fer en los primeros minutos, que ya en la primera jugada puso una pelota en el área contraria que Camacho estuvo cerca de finalizar. 

El empuje local fue intenso en el primer tramo, provocando que el equipo rojinegro no pudiera salir salvo en una ocasión en toda la segunda mitad. 

Ese empuje llevó a rozar el empate con un remate de Ignacio en un córner, que rechazó el metal de nuevo. Los balones parados se sucedían y ese brío trajo el premio: Alessandro picaba al segundo palo un córner botado por Camacho y la defensa local desvió la trayectoria que conducía a las mallas. 

Pero sucedió un nuevo golpe al guión del partido: tras el saque de centro, , un balón frontal desde la defensa visitante fue prolongado de cabeza para que el 9 Cristian pusiera de vaselina a la salida de Fer el 1-2. De nuevo, el viento en contra. Pero fue solo un accidente en el camino, porque la energía centrífuga local era ya imparable. 

Con la misma fórmula de balones directos y con hambre de ganar los duelos, el equipo siguió presionando y cerca estuvo Nene de marcar su primer gol como moscovita en un precioso tiro cruzado desde la frontal, pero esta vez fue la estirada del portero quien lo evitó. 

Ciclón

El empate no llegó hasta el minuto 74, donde en nuevo córner, varios remates moscovitas dentro del área fueron rechazados por la defensa hasta que Marió voleó con rabia en área pequeña y apretó sus puños maltrechos (su muñeca derecha estaba tocada) para celebrar el empate y correr todos a campo propio para culminar la remontada. 

Quedaba tiempo, sí, para voltear el gallo de la veleta. Llegó de izquierda a derecha. Embotellando al San Pedro, el empuje de Camas llevó al balón hasta el vértice del área, Nene encaró para tirar a puerta pero el balón salió rechazado al otro lateral del área, donde Luciano, una vez más, sacaba petróleo de su llegada lanzando un misil al palo corto que el portero no pudo frenar y que el mismo metal cedió para no poder escupir hacia fuera. Remontada finiquitada, éxtasis local e inteligente gestión del tiempo añadido para certificar la sexta victoria consecutiva y afontar el reto de vencer a Estepona la próxima semana, para así provocar un huracán en la clasificación.

En la primera vuelta, fue frente al Estepona donde la dinámica cambió en un igualadísimo partido en todo lo alto de la clasificación. Eramos líderes contra terceros. Ahora serán terceros contra sextos. Soplaremos todos a favor del reto

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