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CD Tiro Pichón vs UDLM 2ª Infantil: Tiro a la muñeca

Tercera derrota de la temporada en el campo de un aguerrido Tiro de Pichón, que marcó los dos tiros entre palos que tuvo durante todo el partido. El choque, además de la factura de los tres puntos, estuvo marcado principalmente por la doble lesión de radio de Álex Rueda y Raúl Triviño. 

Dura doble factura la recibida por los moscovitas en el partido. Las consecuencias deportivas quedan en segundo plano, cuando trascienden a su vida personal, puesto que no dejan de ser niños que afrontan con ilusión jugar a su deporte favorito. 

Factura deportiva y fracturas, con “erre”, de Rueda y Raúl. Ambos tuvieron que abandonar el partido de manera urgente por lesiones graves, que se confirmaron tras el partido con sendas fracturas de radio. Desde ya están pensando en volver lo antes posible y el resto del equipo los echó de menos en el 

feudo pichonero y contará los minutos para recibirlos recuperados lo antes posible. 

Además de ello, en la segunda parte, los problemas físicos de Nenito derivados del crecimiento le impidieron de nuevo poder sumar al equipo. Estos tres contratiempos condicionaron física y moralmente al equipo, puesto que no olvidemos que ver a compañeros salir hacia el hospital en pleno partido no es fácil de asimilar. 

Antes de todo eso, el guión del partido ya había dado dos giros tan inesperados como repetidos en partidos previos. 

Tiro, gol 

En el minuto 18, a pesar de estar el equipo mosqueño asentado en el campo y queriendo imponer su estilo y posesión, ya había recibido en contra un mano a mano fallido y dos goles encajados en dos jugadas a balón parado. 

En el minuto 10, un córner botado al segundo palo fue rematado por el 19 local, Álvaro, que picó el balón y pilló a contrapié a Fer. Cuarto gol encajado de cabeza en este primer tercio de temporada. 

A pesar de encajar el primer “tiro del Tiro”, los moscovitas apretaron su empuje y las ocasiones comenzaron a llegar. La mejor de todas fue un remate in extremis de Camacho al larguero.Pero dos minutos después, la puntería volvió a sonreír a los locales. Un falta alejada y lateral terminó con la pelota en el vértice del área pequeña, para que Antonio Samiñán con su puntera atinara a rematar entre la defensa y la portería de Fer. Minuto 18 y dos “balazos” del Tiro. 

Pero bicho malo nunca muere. Los moscovitas eran conscientes de esa injusticia y siguieron apretando, pero con menos suerte de cara a puerta, en los dos minutos siguientes: en línea de gol la defensa saca un balón rematado por Raúl de córner y al minuto siguiente, el mejor jugador local con diferencia durante toda la tarde, Antonio Gordo, hizo un paradón a la volea de fuera del área que Manu Sánchez enganchó con calidad. 

El equipo local comenzó a desarrollar el plan del resto del partido: presión asfixiante al balón y equipo muy junto, sin dejar pensar a los blanquiverdes, que el resto de la primera parte no pudieran crear nuevas oportunidades claras de gol, pero sí situaciones de peligro en botas de los “Manus”. 

Pichones heridos 

Sin embargo, la primera lesión moscovita llegó antes del descanso. En una de las habituales coberturas de vértigo de “la bala de la Cala” Álex Rueda, en el córner recibió un ligero empujón que le hizo volar y caer sobre su propio brazo. 

Y al poco de iniciarse la segunda parte, Raúl Triviño recibe en el aire la fatídica “cama” que te hace desequilibrar en el salto y que le llevó al capitán a tener una fea caída que le provocó otra fractura de radio. 

Maldita fatalidad que une a esos dos buenos amigos a compartir la misma lesión el misdía. Esperamos que no vuelva a ocurrir a ningún moscovita en toda la temporada y que los “primos” se recuperen lo antes posible. 

Sin recompensa 

La segunda parte acentuó el propósito local. Cedieron el campo y el balón a los moscovitas, pero no cejaron de presionar al poseedor del balón. 

Con más ansiedad por querer recortar distancias, el juego visitante fue más directo e individual, pero lograron generar varias ocasiones de peligro, que fueron resueltas con brillantez por el portero local. 

El único error que cometieron los pichoneros fue probar a tirar la línea de fuera de juego en cada falta frontal, puesto que a la tercera fue la vencida y Luciano aprovechó el rechace del arquero a tiro de Camacho a bocajarro. 

Quedaban unos diez minutos para el final, pero no hubo mucho juego efectivo ni ocasiones claras para poder empatar. 

Excesiva factura y fracturas para un bloque al que el fútbol no le está siendo afortunado en las últimas semanas. Con esta camiseta, las heridas se curan y las sonrisas no se van. 

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